TEMA NUEVO 2014


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viernes, 14 de septiembre de 2018

Cooperativismo escolar y post escolar (1943).


La historiografía señala que el tema  de cooperativismo de forma legal en nuestro país empieza para 1910, con experiencias que antecedieron a la mencionada fecha,  tanto en Mérida y  la Isla de Margarita con origen en la revolución industrial.
  Recurrimos a nuestro acervo para seguir leyendo realidades a propósito del inicio de temporada escolar y dejamos a nuestros lectores información histórica sobre el cooperativismo escolar y post-escolar del denominado Ministerio de Educación Nacional, que para el año de 1943 bajo el mandato presidencial de Isaías Medina Angarita, aprobó el Reglamento de Cooperativas Escolares, el contenido de esta normativa se estructura en  67 artículos, distribuidos en diez capítulos con dos disposiciones finales y  dos disposiciones transitorias. Fue aprobado mediante decreto 297 del 23 de diciembre de 1943, refrendado por el General de Brigada Isaías Medina Angarita en la  Gaceta oficial 21291,  publicada el 27 de diciembre de 1943.
El reglamento promovía las cooperativas escolares y pos-escolares en todos  los planteles de educación, acordes al medio donde hayan de actuar, y su finalidad la reseña en el artículo 2; en  atención al contenido Las cooperativas escolares son para:
ü  Desenvolver la práctica de asociación y   el espíritu de iniciativa y de organización.
ü  Realizar el trabajo productivo y socialmente útil y demostrar sus ventajas.
ü  Fomentar la previsión de servicio de la colectividad
ü  Y crear nuevas fuentes de producción y distribución que beneficien a la comunidad mediante la organización de cooperativas post- escolares .
Con consideraciones como prever con autorización escrita la participación de los menores de 16 años .
Este reglamento también consagra en el artículo 50,  que siendo la finalidad del cooperativismo escolar la creación de nuevas fuentes de producción y distribución que beneficien a la colectividad y  la organización de cooperativas post-escolares para los que hayan terminados sus estudios y además de estar sujetas a la ley de asociaciones de cooperativas con rango de organizaciones agrupadas en Federación y confederación de cooperativas escolares. Además prohibía cualquier actividad comercial ajena a la cooperativa escolar dentro de los planteles educativos del país
Una vez hecha esta breve reseña del tema del cooperativismo escolar y post- escolar no me queda sino dejarle el documento antes mencionado para su revisión y evidencia histórica de organización  para las nuevas fuentes de producción y distribución que beneficien a la colectividad que tanto se promueven actualmente.
 Dejando mi punto de vista y propuesta:
ü  Que el cooperativista escolar pueda ser reconocido  por medio de un incentivo monetario distribuido en el Carnet de la Patria, para ser usado como certificado de participación en las cooperativas escolares y así superar el tema productivo dentro de las aulas que tierra adentro tanto apremia.

Recordando al  Padre de la Patria Simón Bolívar, aquel 15 de febrero de 1819, ante el Congreso de Angostura  quien finaliza su mensaje recomendando:
“…Dignaos legisladores acoger con indulgencia la profesión de mi conciencia política, los últimos votos de mi corazón, y los ruegos fervorosos que en nombre del pueblo me atrevo a dirigiros. Dignaos conceder a Venezuela un Gobierno eminentemente justo, eminentemente moral, que encadene la opresión la anarquía y la culpa,  un Gobierno que haga reinar la inocencia y la humanidad y la paz. Un gobierno que haga triunfar bajo el imperio de las leyes inexorables, la igualdad y la libertad .
Señor, empezad vuestras funciones: yo he terminado las mías.”  

















sábado, 8 de septiembre de 2018

Apuntes para contrarrestar la esclavitud en el siglo XXI.



Nuevamente leyendo las realidades ocurridas en cuanto al tema de discriminación y esclavitud desde todo punto de vista repudiable porque así nos lo conmina nuestro orden legal, recurrimos a nuestro patrimonio y legado mirando al pasado de la época de la Colonia; para tal fin seleccionamos fragmentos del libro Caracas Física y Espiritual de Aquiles Nazoa (1920-1976), tercera edición editorial Panapo, 1987, quien en el tema Esclavos y otras cosas escribe:

“…Nunca fueron demasiado numerosas las esclavitudes introducidas en el valle de Caracas en los primeros tiempos de la ciudad, pues los pobladores en su mayoría eran pobres y los esclavos caros. Un esclavo de buena calidad costaba alrededor de dos mil reales, más un peso de oro fino de impuesto por introducirlo, lo que en conjunto resultaba una suma casi prohibitiva para un hacendado de mediana posición. De tales precios viene la costumbre caraqueña que una cosa vale un negro con su cachimbo, para expresar que es demasiado costosa. Alguno que otro negro, sin embargo, lograba rescatar su libertad por el procedimiento de comprarse a sí mismo; esto es restituyéndole al amo la suma que este había pagado por él. Más la tal libertad no les significaba socialmente mucho porque como apunta  el abogado barquisimetano, escritor, historiador y político (Presidente Provisional de Venezuela entre el 5 de agosto de 1913 y el 19 de abril de 1914) José Gil Fortoul (1861-1943),  “el color era una marca perenne de inferioridad”. “libres o esclavas a ninguna mujer negra o mulata se le permitía usar prendas de oro, ni perlas, ni vestir de seda, ni tampoco llevar manto de burato o de otra tela, “salvo mantellinas que lleguen poco más debajo de la cintura” y sólo si estaba casada con español le estaba permitido usar limitadamente unos zarcillos de oro con perlas, una gargantilla y en la saya un ribete de terciopelo, exponiéndose si se pasaba de estos lujos admitidos, a la pena de que “ se le quiten y pierdan las joyas de oro, vestidos de seda y mantos que trajeren” además de estas restricciones, a hombres y mujeres de color, por libres que fuesen se les prohibía casarse con quien no fuera de su misma raza, usar armas y andar de noche por la calle. Llevando esta legislación arbitraria al colmo del abuso, el gobernador Sancho de Alquiza (1567-1619) les impuso en 1610 a hembras y varones, la obligación de pagar un impuesto anual por el solo hecho de ser negro o mulatos.
Del tratamiento despectivo que se daba a los negros,  a los mulatos y a los pardos- los cuales llegaron a constituir la mayoría de la población- viene la familiar costumbre caraqueña del tuteo. El tratamiento respetuoso de Don antepuesto al nombre era un privilegio exclusivo los españoles, y aunque a fines de la colonia se les concedió a los criollos el derecho a su uso, estos para poder disfrutar de él, tenían que comprarlo, únicamente los blancos de probada pureza de sangre podían militar en la Guardia real, mientras que, las gentes de color o mezcladas solo podían ingresar en el cuerpo policial llamado las milicias y esto sin opción a obtener una graduación mayor que la de Capitán..”

Para propiciar la lectura de los tiempos de la Colonia  podemos afirmar que son tiempos pasados retratados y evidentes, que como en la opinión de José Gil Fortoul las ideas preceden a los hechos y los determinan. Que un ideal cuando noble es lo único que transforma en cada época al hombre y a los pueblos, que el ideal en definitiva, es la verdadera encarnación del destino….”(1930). 
 La abolición de la esclavitud ya fue obtenida en este suelo y toda forma de  discriminación tiene que ser  repudiada y castigada como realidad imperecedera ya declarada en nuestro orden legal; este tema o recomendación es el que  aborda Salcedo Bastardo en el capítulo de Historia y Porvenir del libro Historia fundamental de Venezuela dándole importancia a lo nuestro:
 “ …Venezuela tiene en su historia un caudal  de energías positivas prácticamente  inexplorado, precioso para su fortaleza; en su memoria puede hallar cuanto requiera para cimentar la posición más conforme a su deber y su interés. Igual que para los individuos, para las comunidades es transcendental conocerse a sí mismas. No solamente es provechoso lo positivo, que ofrece un modelo confiable y una guía probada en la lucha contra las dificultades, sino también los yerros, las caídas y las experiencias negativas que, por contraste, se tornan aleccionadoras y beneficiosos. El venezolano en ninguna etapa de su vida ha percibido integra y realmente su pasado. Al venezolano nunca le ha sido dable verse entero en el recuerdo de los siglos….”


De forma conclusiva:  Recordar que propiciar la lectura de realidades pasadas para desde la memoria  mantenerse en la conciencia del tiempo presente es una forma  de seguir afianzando nuestra identidad futura teniendo en consideración siempre que “hay cosas que por sabidas se callan y por calladas se olvidan”.  

César Alejandro Ramos Ochoa
2018
Bibliotecario

lunes, 3 de septiembre de 2018

Propiciando la lectura para conocer a los héroes de las Queseras del Medio del 02 de Abril de 1819.


Una vez más con la intención de dar a conocer nuestro patrimonio bibliográfico seleccionamos el trabajo del monaguense José Antonio Febres Guevara titulado Los Héroes de las Queseras del Medio, publicado en 1989, con su contenido conformamos un discurso elaborado con retazos que desde la presentación del libro hizo el mismo autor.

¿Quiénes eran estos héroes desconocidos de la independencia y de qué lugar  eran?

Fueron 153 lanceros , hombres fieros y bravos que solo sabían luchar  hasta triunfar o  morir, pero también se encontraban otros nacidos en buena cuna y de regular cultura como era el caso de José María Pulido, nieto del Márquez de Boconó y del Masparro; de  José de la Cruz Paredes, quien llego al generalato y asistió a los últimos momentos del Libertador; Celedonio Sánchez y Fernando Figueredo, de la nobleza de San Carlos; Domingo Riera y Miguel Lara, de familias pudientes de Carora; Hemeregildo Mújica y Diego Parpacén, cuyas familias formaban  las sociedades de Calabozo y Ortiz.

Eran “…Hombres nacidos en todos los rincones de la patria, de Guiria, Carúpano, Cumaná y Maturín; de Caracas, Maracay y Valencia; de Barquisimeto, Carora y Trujillo; de Mérida, Barinas y Guanare; de Calabozo, San Fernando y Achaguas; de Casanare y de Mas allá de los Andes; de todas partes habían venido a engrosar las tropas de Páez y se habían hermanado para luchar hombro a hombro en esa locura heroica de las Queseras del Medio…”

Además  prosigue…Con cuanto orgullo  contarían a sus nietos que ellos fueron centauros, que con el general Páez, se batieron en las márgenes del Arauca, aquel Lejano día de abril de 1819 y mostrarían las cicatrices de las heridas, las condecoraciones recibidas y el sable ya herrumbroso y olvidado en el viejo horcón.  Narrarían su ¡VUELVAN CARAS!

Y Finalmente concluye:¡GLORIA A ESTOS LANCEROS!