TEMA NUEVO 2014


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sábado, 19 de abril de 2014

APOLOGÍA A LOS LIBROS.


Como docente e investigadora le doy gran importancia a los libros, ellos contienen un caudal de información, que dependiendo de nuestro requerimiento investigativo, nos permiten descubrir otros pareceres, métodos e ideas. Los libro encierran entre sus páginas, la memoria de una civilización y en especial el de una época; un capítulo de esto se encuentra en la Bibloteca Manuela Sáenz del componente Ejército Bolivariano y a lo largo de su conformación le ha servido de apoyo a las actividades de investigación, docencia y difusión de la cultura que se llevan a cabo dentro de la institucion Ejército y otros entes que por su particularidad requieren del Departamento de Investigaciones Históricas y Semiológicas a la cual está adscrita.


El objeto de esta breve disertación, es el libro, que según el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española); es “la obra científica, literaria o de cualquier otra índole con extensión suficiente para formar volumen, que puede aparecer impresa o en otro soporte”. Ellos enseñan aspectos que ignoramos, nunca pasan de moda y son incondicionales; por lo que es válido decir, que mientras más antigua sea la edición, ésta posee un valor especial para la investigación que realizamos, en el caso del área histórica militar.

La clave de mis palabras es la valoración, no en vano se afirma que un “libro es un tesoro”, cuando estamos en los primeros años de nuestra educación, aprender a leer es fundamental. Interpretar cada palabra y oración es indicativo de nuestro avance como individuos a lo largo de nuestras conquistas intelectuales. En todo esto proceso el libro será el amigo incondicional, estará con nosotros siempre que lo cuidemos y apreciemos. Bien sea al presentar una tesis, ingresar a un diplomado, taller de cualquier profesión, el libro siempre estará ahí, “es el gato Cheshire, personaje del cuento de Lewis Carroll “Alicia en el país de las Maravillas” (1865) que nos recomienda “...siempre llegarás a alguna parte, si caminas lo suficiente!...”, es decir, en la medida que leamos y reeleamos la historia de nuestro país y en particular, la historia militar, el camino será más productivo y creceremos como verdaderos intelectuales revisando los errores del pasado para no cometerlos en el futuro, mandato vital en estos tiempos de globalización.


El libro, particularmente los del área histórica sin desdeñar los de otras esferas del conocimiento son parte fundamental de nuestra enseñanza-aprendizaje, sino cómo te gradúas o trabajas en la investigación sin ellos. Aquel que haya estudiado y dice que no le gusta leer o que considera importantes sólo los libros bonitos y nuevos porque los viejos hay que esconderlos, no puede ser sino alguien que se niega encontrarse con información vital; y sin duda será un problema para el futuro de los libros; es un posible enemigo de ellos; es capaz de borrar con el olvido y la indiferencia la importancia social y socializadora que poseen. Un pueblo avanza por la educación que adquiere y demuestra; y un elemento de ese engranaje cultural de la sociedad está presente en los libros. Sin ellos estaríamos en un constante comenzar; creeriamos que las ideas son nuevas y no podriamos darnos cuenta que alguien ya pasó por ahí, extrajo lo mejor del libro y la mejoró. Por eso, no importa qué profesión tengas, intenta siempre leer, aprende a conservarlos, procura crear una biblioteca personal para tu arsenal argumentativo y así valorarás lo que es una a gran escala. El ser humano sin los libros no es nada, si lo desechas cercenas un pensamiento, destruyes una época. Cuídalos, conservalos; no lo juzges por su carátula, juzgalos por su contenido; pero primero leelos y haz que otros lo hagan también, es lo que nos hace más humanos y nos aleja de la barbarie.

Lic. Sonia E. Verenzuela T.
Carroll, Lewis. Alicia en el país de las maravillas. Ediciones Colihue SRL, 1996
http://pasosperdidos.eresmas.net/Gatoliter/lewis_carroll.htm

http://www.elmundodelgato.com/noticia/708/Felicultura/El-Gato-de-Cheshire.html

rae.es/drae/?val=apología

imágenes:


http://www.monedasdevenezuela.net/articulos/el-escudo-de-venezuela-en-nuestras-monedas-capitania-general/

jueves, 17 de abril de 2014

El Archivo Histórico del Ejército y la Biblioteca Manuela Sáenz Aizpuru. Dos patrimonios muebles articulados para la guarda, custodia, conservación y defensa de la Historia Militar del Ejército Bolivariano.


Las pirámides siempre han sido objeto de estudio por su eficacia y eficiencia a la hora del combate y en la batalla esto las hace decisivas. El diccionario de la Real Academia las define como un “Sólido que tiene por base un polígono cualquiera y cuyas caras, tantas en número como los lados de aquel, son triángulos que se juntan en un solo punto, llamado vértice.” dentro de la estructura piramidal del Ejército Bolivariano ha existido gracias a la voluntad y conciencia patriota bolivariana un polígono cultural denominado DIHSEJ hecho de líneas rectas que contiene materiales, estudios y experiencias de la historia militar impulsada por todos los baluartes militares y civiles que han enriquecido la Historia Militar del Ejército. 


  A lo largo de su trayectoria con más de cincuenta años en acumulación de materiales coleccionados con el fin único de mantener una plaza cultural, pase la autoridad que pase y estén los hombres que estén, con una misión que abarca los confines de la patria, estos espacios ocupados por empleados, docentes y materiales para servir de apoyo en la misión de: investigación, difusión y enseñanza relacionadas con la historia, ciencia y arte militar preservar el acervo histórico militar del ejército en todas sus manifestaciones y propiciar el cultivo y divulgación de los valores culturales, éticos y morales con el objeto de mantener la mística de la institución, fortalecer la identidad de sus miembros con la misma y coadyuvar en la producción de una doctrina útil para las operaciones del componente ejército. Labor que en la actualidad se hace gracias a los hombres y mujeres de corazón investigativo con visión integral del mundo y conciencia histórica.
  
Misma actividad que los obliga por compromiso a seguir defendiendo con criterio las labores que aquí se realicen. La insepulta de Paita (Perú), la ecuatoriana universal Manuela Sáenz de Aizpuru, en carta insumisa al oficial venezolano, primer Presidente de Ecuador Juan José Flores, del 6 de mayo de 1834 le recordó haciéndole una advertencia luego de justificar porqué defendía los archivos y documentos del Libertador con las siguientes palabras le increpó con talante patriótico: “...yo soy... amiga de mis amigos y enemiga de mis enemigos... el tiempo me justificará”.
  Al momento de escribir este post es de conocimiento público y notorio el fallecimiento del Gabo (Gabriel José de la Concordia García Márquez). Para hacerle honor dejo en esta entrada una frase de su novela “El amor en los tiempos del cólera”(1985) ”la memoria del corazón elimina los malos recuerdos y magnifica los buenos y gracias a ese artificio logramos sobrellevar al pasado”.

César Ramos. Bibliotecario.

miércoles, 9 de abril de 2014

EL EJERCICIO DE LOS VALORES ACENDRADOS DE LA CULTURA MILITAR VENEZOLANA




Desde que el hombre es hombre siempre han existido aquellos que se destacan, bien por su labor, compromiso con una causa, su moral, su conducta y arrojo ante las circunstancias impuestas entre otras. Para los integrantes del Ejército Bolivariano es tradición e identidad desde los anales de su creación el distinguir a sus integrantes con preseas para dar a conocer que ese individuo que se le impone esa distinción ha hecho una acción meritoria y al portarla está obligado y comprometido a hacer la diferencia.
En el marco de la celebración del Bicentenario del Libertador Simón Bolívar, se instituyó la Barra Insignia (la que porta un militar) y Botón de Honor (para civiles) al Mérito Bolivariano.
Esta Barra Insignia y Botón de Honor al Mérito Bolivariano se les impone tanto a civiles como militares por haber demostrado cualidades morales en el cumplimiento, difusión y defensa de la cultura del pensamiento vida y obra Libertador Simón Bolívar, así como de los propios deberes respecto del prójimo (sea este individuo u organización) y de uno mismo identificado con el conocimiento bolivariano.
Para demostrar las cualidades y los procederes de lo antes explicado se formaron los denominados Centros Bolivarianos del Ejército, organizaciones que anualmente según directivas establecidas van a elegir a sus mejores integrantes. De esta modalidad cultural programada por el comité organizador (integrantes de la División de Investigaciones Históricas y Semiológicas del Ejército) surgirán los más acendrados que competirán para distinguir al mejor equipo de militares con la Barra insignia. A lo largo de todas las veces que se ha efectuado el torneo se ha realizado en las modalidades siguientes: música, preguntas y respuestas, pintura, exposición didáctica entre otras. Este año 2014 la actividad está programada en la modalidad de teatro bolivariano.
El contenido real de esta Barra Insignia impone a quien la haya obtenido una exigencia moral que debe regir en este ser bolivariano comprometido con la difusión del pensamiento vida y obra del héroe Protector del Ejército, el Libertador Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios y la gesta de sus acciones.
Quien sea destacado con esta Barra o Botón debe saber que está comprometido al recibirla, con todas las acciones que tengan que ver con los Centros Bolivarianos; y como acendrado debe propiciar siempre en su entorno los valores bolivarianos. Recibir esta Barra Insignia en particular es obligarse a rendirle tributo al padre de la Patria en todos los espacios y más allá.

César Ramos.(Bibliotecario).









domingo, 6 de abril de 2014

APROXIMACIÓN A LA BIOGRAFÍA DE ENRIQUE HUGO JIMÉNEZ TREJO.

BIOGRAFÍA MÍNIMA DE ENRIQUE HUGO JIMÉNEZ TREJO

Quizás por la profunda aversión a la historia de aquellos hombres forjadores de la insurgencia en la  Venezuela del siglo XX, casi no hay datos, por lo menos en la web, o si los hay, están tendenciosamente sesgados, toda investigación biográfica tiene sus límites y nunca seremos capaces de abarcar toda la vida de un individuo ejemplar; el objeto de este Post es hacer una aproximación a la vida de Enrique Hugo Jiménez Trejo, que de ayudante de sastre llegó a ser post morten General del Ejército de la República Bolivariana de Venezuela.
La ciudad de los caballeros, actual Mérida, vio nacer el 6 de abril de 1922, a Enrique Hugo Jiménez Trejo, hijo de  don José María Jiménez y de la respetada Josefa María Trejo Calderón. Más que hacerle una apología o un merecido homenaje, haré un inventario de  su trayectoria para que ésta hable por sí sola:
Hugo J. Trejo, mientras realizaba estudios de primaria y bachillerato, hizo trabajos como ayudante de sastre.
El 3 de octubre de 1938, culminó el tercer año de bachillerato y se alistó en las Fuerzas Armadas, en la Escuela de Clases de La Grita, estado Táchira.
Su desempeño académico, le permitió el ingreso a la Academia Militar de Venezuela (actual Universidad Militar) en Caracas. Fue de la  1ra. Promoción “Francisco de Miranda” de 1942, y se destacó por su alto índice académico, logrando el 1er. lugar de su clase, siendo merecedor de ser el Alferez Mayor. Egresó como Subteniente, asignado al Batallón Venezuela N° 1 de la guarnición de Mérida.
Durante su carrera militar, desempeñó su labor en las guarniciones de Mérida, Maracay y Caracas.
Fue oficial del arma de artillería, por lo que fue becado en 1950 para realizar estudios de Estado Mayor en la Escuela Superior del Ejército de Madrid (España), Promoción Nº50, de la que obtuvo la mayor calificación  de estos estudios militares superiores.
El 11 de junio de 1954 regresó de España y lo incorporaron al Estado Mayor General del Ministerio de Defensa, allí desempeñó el cargo de Jefe del Negociado de la Organización de la Tercera Sección. Debido a un incidente con  uno de los intelectuales de la época y ministro del Interior, Laureano Vallenilla Lanz, fue forzadamente conminado a impartir instrucción en la Escuela de Estado Mayor del Ejército (actual Escuela de Estado Mayor Conjunto) y a la Escuela de Aplicación de las Fuerzas Armadas de Cooperación, como instructor.
En 1958 se desempeñó en la Sub-Jefatura del Estado Mayor General, con el propósito de estabilizar el naciente proceso democrático, producto de la caída del gobierno perezjimenista. Impulsó la doctrina: “Democratización de las Fuerzas Armadas e integración al pueblo de Venezuela”. Con todo y lo incómodo que resultaba para la época.
El 27 de abril de 1958 fue designado como Embajador en Costa Rica y El Universal reseñó en su titular: “Con lágrimas y cantos del Himno Nacional despidieron a Hugo Trejo en Maiquetía”.
Para 1960, es trasladado a Washington como Jefe de la Delegación Venezolana ante la Junta Interamericana de Defensa.
Fue ascendido a Coronel en 1961.
En 1963 viajó como Agregado Militar de la Embajada venezolana en la República Federal de Alemania.
Viajó a España en 1965 para realizar estudios superiores de Altos Mandos Militares y hacer el Curso Superior de Guerra Subversiva.
En 1966 el gobierno de Venezuela lo propuso como Embajador en Honduras, pero esta nación lo declaró persona no grata, debido a su inclinación política y opiniones con respecto a la dictadura de Anastasio Somoza en Nicaragua.
De regreso al país, se negó a aceptar un nuevo cargo de embajador y fue llevado a un consejo de investigación que lo declaró en disponibilidad y retiro. Fue dado de baja en septiembre de 1967.
VIDA CIVIL Y ECLESIÁSTICA:
Ya en su vida civil se dedicó a la docencia en el Liceo Vista Alegre de Caracas y en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez; y fue Director del Colegio de Mejoramiento Integral y Actualización Profesional del Instituto de Oficiales en Situación de Disponibilidad y Retiro. Y Director General de Calcetines Master.
Se dedicó a las labores sociales como administrador de los asilos para ancianos de escasos recursos, entre los que destacan, Casa Nazaret, Casa Corina Bertier. Y actuó como Director del Colegio Nuestra Señora del Valle, en Vista Alegre, Caracas.
En 1990 fundó el partido político Movimiento Nacionalista Venezolano Integral (MNVI).
Las autoridades de la Iglesia Católica Venezolana, le nombran Ministro Extraordinario de la Comunión;  y en su parroquia de Vista Alegre, en Caracas, llevó la comunión y consuelo a ancianos y enfermos hasta que fue llamado al altar del Señor.
Actividades políticas y organizativas:
A inicios del año 1957, comenzó la creación de la pentacélula de oficiales que actuarán contra el régimen de la época.
El 1ro. de enero de 1958, liderizó el alzamiento militar contra el régimen de Pérez Jiménez.
Fue trasladado como prisionero el 2 de enero de 1958 a los sótanos del Palacio de Miraflores.
Tras los sucesos del alzamiento militar del 4 de febrero de 1992, apoyó irrestrictamente  en pensamiento y acción a los oficiales detenidos, Hugo Chávez Frías, Francisco Arias Cárdenas, Joel Acosta Chirinos, Jesús Urdaneta Hernández y Jesús Ortiz Contreras; convirtiéndose en vocero de sus planteamientos políticos.

EL FIN DE LAS HORAS DIFÍCILES DE UN VALIOSO PATRIOTA.

Enrique Hugo J. Trejo fue ingresado al Hospital Militar de Caracas y falleció de cáncer el 16 de febrero de 1998.  Fue velado vistiendo el hábito de la Tercera Orden de San Francisco de Asís, cuya originario pensamiento fue el de ejercer el voto de pobreza con dedicación y estudio para el progreso del prójimo. Fue cremado y sus cenizas se esparcieron en el Pico del Águila de la Cordillera de Los Andes, ya lo dice el poema del merideño Tulio Febres Cordero llamado “Las cinco águilas blancas”:”...águilas blancas se levantaron, perpendicularmente sobre aquella altura hasta perderse en el espacio. No se dibujaron más sus sombras sobre la tierra...” gloria a un venezolano insurgente.

Consideraciones finales: 
caricatura de la época 1958
Este Post surge gracias a la sugerencia de un profesional de la historia, hermano de una viceministra de educación, que en el fragor de la crítica, afirmó que los funcionarios públicos en general trabajamos sólo de lunes a viernes, por tal razón, hoy domingo decidí presentar mi réplica intelectual para desmentir el prejuicio sobre el trabajo revolucionario (será que el puede hacer lo mismo, y dejarse de críticas malsanas). Bien lo dijo Saint Exupery en su libro el Principito: "sólo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible para los ojos".

César  A. Ramos  (Bibliotecario).
Fuentes consultadas:
Archivo Histórico De Miraflores.
Diccionario Histórico Biográfico. Fundación Polar.
Febres Cordero, Tulio. Cinco Águilas Blancas.
Figuras de Venezuela. Diccionario Biográfico. Madrid (España), Editorial Globe, C.A., 2009.
Historia Gráfica de Venezuela.